Pero ¿por qué se usa el aluminio en la carrocería automovilística? Lo veremos a continuación.

Las propiedades del aluminio

 

Para entender el uso creciente del aluminio en el campo automotor, hay que tener en cuenta sus propiedades. En relación con esto, destacamos especialmente las siguientes.

Conductividad alta

 

Tanto en términos de conductividad térmica como eléctrica, el aluminio es alrededor de 4 veces más conductor que el acero. esa conductividad hace que se pueda producir una gran disipación del calor en los procesos de soldadura por fusión. Por eso, es necesario aportar más energía que en los casos de soldadura del acero.

Resistencia a la corrosión

 

Cuando entra en contacto con el oxígeno, el aluminio tiene una reacción muy veloz. Este se recubre con una capa de óxido, que recibe el nombre de alúmina. Es lo que lo hace más resistente frente a los procesos corrosivos. Pese a eso, en caso de combinar el uso del aluminio con otros materiales que tengan potencial electroquímico diferente, puede producir procesos de corrosión galvánica.

Baja resistencia eléctrica

 

La resistencia eléctrica del aluminio es cerca de 5 veces menor que la del acero. en los procesos de soldadura por resistencia, el calor se suele generar por la resistencia del material. Que la resistencia del aluminio a la electricidad sea baja hace necesario un aumento en la intensidad a la hora de efectuar la soldadura.

Resistencia mecánica baja

 

La resistencia del aluminio a la tracción también es menor. Por eso, suele requerir un tratamiento para que se aumente mediante aleaciones, haciendo crecer también el grosor de la pieza. En ese sentido, es donde cobra importancia el control de los esfuerzos aplicados sobre la pieza en los procesos de reparación.

Las ventajas de la carrocería hecha de aluminio

 

Una vez vistas cuáles son las principales propiedades del aluminio, podemos pasar a analizar las ventajas de que este se encuentre en la fabricación de las carrocerías. Algunas de las más importantes son las que mencionamos a continuación.

Menor consumo

 

Ya hemos dicho que el aluminio es un material más ligero. Esto provoca que se genere una reducción en el peso del vehículo, lo que acaba redundando en un mejor aprovechamiento de los combustibles.

Resistencia específica

 

Los avances tecnológicos actuales hacen que sea posible concebir estructuras tridimensionales más ligeras y que sean más rígidas con respecto a la torción. Esto si se toma como equivalente al acero.

Es reciclable

 

Una de las grandes características a destacar del aluminio tiene que ver con que es un material altamente reciclable. Puede ser obtenido a través de reciclaje, implicando para eso una reducción sustancial de la energía necesaria, sin que ello provoque una pérdida de sus cualidades, pero reduciendo considerablemente también el precio de la materia prima y contribuyendo con el medio ambiente.

Mejoras en el rendimiento

 

Al tratarse de un material más ligero, los vehículos con carrocería de aluminio tendrán mayor aceleración, a la vez que la distancia de frenado necesaria va a ser más corta.

La seguridad

 

Finalmente, hay que destacar la seguridad implicada en la creación de carrocerías de aluminio. Estas suelen ser más rígidas que la del acero, a la vez que incorporan zonas de deformación programada. Son estas últimas las que pueden disipar una parte muy importante de la energía que es producida en el impacto. La energía de choque termina siendo menor. A su vez, la efectividad de los sistemas de frenado es más importante, porque la masa a detener en caso de necesitar una frenada de emergencia es menor.