En la actualidad, el aluminio forma parte de una gran diversidad de usos y aplicaciones alrededor del mundo. Entre ellos, encontramos los usos domésticos y los vinculados a la construcción, a la decoración y al diseño de interiores. Esto se debe, entre otras razones, a su estética y a la gran diversidad de acabados que el aluminio es capaz de alcanzar.

Hoy, el aluminio es considerado como uno de los metales más versátiles en lo que a acabados refiere. Esto hace que se pueda obtener en diversas texturas y colores de los más variados. A continuación, vamos a hablar de las distintas posibilidades de acabados para el aluminio y cómo obtener las mejores opciones.

 

El lacado o anodizado 

 

Independientemente de que el aluminio se aplique en ventanas, en puertas o en otros productos, es un material que puede ser tratado con un procedimiento de termolacado. Este aporta una muy amplia variedad de colores, de texturas y de lacados, como es el clásico lacado efecto madera. Estos pueden generar una sensación de gran calidez en los ambientes de la casa o una gran modernidad. Los estilos son de lo más variados. En caso de estar buscando un acabado especialmente brillante, una de las mejores opciones es el anodizado. Esto tiene que ver con que presenta una buena variedad de colores y texturas, consigue acabados naturales, bronces, negros, entre otros colores.

 

El acabado bicolor

 

Una de las posibilidades que permite el aluminio es el acabado bicolor. En general, en las instalaciones de perfiles de aluminio con rotura del puente térmico, se puede elegir entre acabados que sean distintos para la parte interior y para la parte exterior. Es algo que se aplica en la carpintería de aluminio, pero también en las aperturas hechas en este material. En este sentido, el material se destaca por permitir esta posibilidad, lo que hace que se pueda adaptar perfectamente al estilo de toda propiedad, tanto para la parte interior como la parte exterior.

 

Estilo madera

 

Otro de los grandes beneficios del aluminio tiene que ver con la posibilidad de generar un estilo madera natural en este metal. El aluminio es de los pocos materiales que pueden adquirir un estilo similar al de la madera natural de acuerdo al tratamiento que se le realice.

 

La pintura líquida 

 

Dentro de las principales opciones de acabados para el aluminio, encontramos también la pintura líquida. Hoy en día, es posible encontrar pintura para aluminio en una gran variedad de colores, de tonos y de texturas. Algo que se debe tener en cuenta es que los recubrimientos líquidos suelen contener compuestos orgánicos volátiles, que son luego eliminados a lo largo del proceso de curado o del proceso de horneado. Cuando estos compuestos se eliminan, el volumen sólido forma una película sobre el material. 

 

La sublimación

 

Esta es una de las técnicas que no se suele tener en consideración cuando se piensa en el aluminio, pero es otra de las posibilidades. En general, lo que se hace es aplicar una capa de polvo base. Luego de ello, los perfiles de aluminio se pueden someter a sublimación. Lo que se hace es envolver los perfiles en una película delgada con un diseño, transfiriendo este directamente a la superficie del metal.

 

La inmersión 

 

El proceso de inmersión lo que hace es dar al aluminio un acabado que es reflectante. Para ello, los técnicos que trabajan en este tipo de actividades utilizan una solución especial, que suele ser una combinación de ácidos fosfóricos y nítricos, caliente. Luego de que se lleva a cabo la inmersión, es posible anodizar los perfiles, engrosando la capa de óxido resistente a la corrosión.