¿Aluminio o acero en la construcción?

 

Durante mucho tiempo, se pensó en el acero como el material por excelencia -prácticamente sin competencia- para la construcción. Especialmente cuando se trata de la construcción de maquinaria. Sin embargo, la masificación del aluminio ha puesto en duda dichos postulados.

Si se trata de construir un equipo, son muchas las decisiones que se deben tomar. Una de las más importantes, claro está, es la que refiere al material principal con el que se tiene pensado trabajar. Hoy en día, la decisión está polarizada: acero o aluminio. Vamos a ver algunos elementos indispensables a tener en mente al momento de tomar esa decisión.

El costo

 

Si se compara por kilo, en primera instancia pareciera que el acero es más conveniente que el aluminio para la construcción, por su costo. Sin embargo, optar por el aluminio es una manera de ahorrar dinero de otras formas.

Por un lado, se ahorra en mantenimiento. Si la estructura es de aluminio, los componentes dañados son mucho más fáciles y baratos de reemplazar que los de acero. A su vez, los perfiles de aluminio requieren de herramientas sencillas y económicas para la construcción de las estructuras. Y, finalmente, en una empresa en la que la productividad es clave, la estructura de aluminio se construye de forma mucho más veloz y práctica que la de acero.

La ligereza

 

En segunda instancia, si hay algo que caracteriza especialmente al aluminio es su ligereza. Esta es superior a la del acero, que resulta en un metal mucho más pesado y denso. Ello genera, por una parte, que sea mucho más difícil de transportar y de armar. Las ventajas de que el aluminio sea más ligero que el acero son:

  • El maquinado fabricado puede ser más rápido y fácil de conducir;
  • El costo de ensamble es menor;
  • Las herramientas necesarias para realizar cortes y arreglos son económicas y sencillas de usar;
  • Si se requieren modificaciones, estas no demandan esfuerzo y tiempo.

La apariencia

 

A muchas personas les cuesta distinguir a simple vista entre el acero y el aluminio. En muchos casos, deben leer las etiquetas para darse cuenta frente a qué material están. El aluminio suele ser un poco más opaco que el acero. El acero tiende a poseer una complexión plateada y brillante. Sin embargo, ambos son fácilmente aplicables en diseño de interiores.

La vida útil

 

Finalmente, debido a su alta resistencia a la corrosión, el aluminio tiene una vida útil más larga que el acero. Según organizaciones especializadas, más del 75% del aluminio que se produjo hacia fines de 1888 se encuentra todavía en uso, en perfectas condiciones.